-VOLVER A NACER POR UN SUEÑO Entre los indígenas Lakotas de los Estados Unidos, existía una tradición a la que se sometía a todos los adolescentes. Se les animaba a introducirse en el bosque sin armas y sin otra vestimenta que un taparrabos y un par de mocasines en búsqueda de un sueño. Hambriento, sediento y cansado, el chico debía esperar hasta el cuarto día de su viaje, para tener un sueño que le revelaría su destino final. Al volver al hogar, relataba a los ancianos de la tribu el contenido de su sueño, el cual era interpretado de acuerdo con una práctica legendaria. El sueño le anunciaba al chico si estaba destinado a ser un gran cazador o un buen guerrero, o un experto en la doma de caballos salvajes, quizá convertirse en un especialista en la fabricación de armas o un líder espiritual, un curandero o un sacerdote. Si profundizamos este ritual a fin de comprender mejor su significado, caemos en cuenta que, para los Lakotas, la vocación es una aventura...